miércoles 26 de marzo de 2008

Quito City Tour, de día. (I)

Siendo que en la tarde de hoy hay un evento de singular importancia, para mi (partido de LIGA por la Libertadores frente a Arsenal), inicio también las crónicas de un Quito City Tour de día, por varias iglesias y lugares de interés en el Centro Histório de la "Carita de Dios", la bella capital de los ecuatorianos.

Empezaremos con estas crónicas con la Iglesia de La Catedral de Quito. El obispado de Quito fue creado en el año de 1545. Este templo inició su edificación en 1562, y la construcción de la iglesia culminó en 1806, por obra del Presidente de la Audiencia, Barón Héctor de Carondelet.


Uno de los acontecimientos que se suscitó en este templo fue la muerte del Obispo de Quito de la época, José Ignacio Barba, quien en la misa del Viernes Santo del 30 de marzo de 1877 fue envenenado con estricnina disuelta en el vino de consagrar.

En esta iglesia se encuentran sepultados los restos del Mariscal Sucre. Además, los de varios Presidentes de la República, así como también los de obispos y sacerdotes.

La Catedral está ubicada en la calle Espejo, en el costado sur de la Plaza de la Independencia.

Hasta mediados del siglo XVI la catedral de era de tapias y cubierta de paja. Entonces comenzó la iglesia actual el obispo García Díaz Arias, y la prosiguió el siguiente obispo, gran constructor, Pedro Rodríguez de Aguayo

Una quebrada honda que corría hacia la parte de atrás impidió que se la edificase con frente a la plaza mayor.

Entonces, se tendió a todo lo largo de su flanco norte un atrio de piedra. Con la colaboración entusiasta de los vecinos y trayendo la piedra del Pichincha, la obra se terminó entre 1562 y 1565. Más tarde se labraron retablos y se talló el púlpito. Entonces el templo se consagró en 1572. Sin embargo, todo lo que hoy podemos apreciar fue completándose a lo largo de los siglos XVII y XVIII.

A fines de este siglo se edificó el domo que corta por la mitad el atrio y se abre en escalera circular al parque, que, con el nombre del presidente de la audiencia que lo hizo, se conoce como el "templo de Carondelet". En estilo neoclásico se trabajó el domo, así como el coro catedralicio -talla de Caspicara-. En el altar mayor se puso el gran lienzo del tránsito de la Virgen, de Manuel Samaniego. El propio Samaniego y Bernardo Rodríguez pintaron episodios de la vida de Jesús en las enjutas de los arcos. Y, entre 1802 y 1803, Bernardo Rodríguez trabajó los cuatro grandes lienzos de las naves laterales: la pesca milagrosa; curación de un pobre por San Pedro; conversión de San Pablo y San Pablo picado por una víbora.

Numerosos y preciosos tesoros tiene, además de los dichos, la catedral quiteña, tan modesta en apariencia: el grupo escultórico llamado "La sabana santa", una de las obras más armoniosas e intensas de Caspicara; la Inmaculada de Legarda; el grupo de la negación de San Pedro, atribuido al Padre Carlos, el legendario artista que talló en 1668 el San Lucas de Cantuña; el lienzo de la muerte de la Virgen, de Miguel de Santiago, puesto en el muro del trascoro y la serie de retratos de obispos que adorna los muros de la sala del capítulo son los más dignos de verse.

Texto: Quito.gov.ec y In-Quito.com, Iglesias y Catedrales
Fotos: Miguel Aráuz C.